Roma, dolce Roma
Publicado por arita2 en Noviembre 23, 2008
La capital italiana posee una de las siete maravillas del mundo, el Coliseo romano inaugurado en el año 80 d.C , una de sus utilidades era la ser el escenario donde se celebraban las luchas entre gladiadores.
Ana Díaz fue a Roma con 13 años y ahora con 20 años habla sobre cómo fue su experiencia:
Pregunta: ¿ Cuál fue el motivo de tu visita a Roma?
Respuesta: Simplemente fueron unas vacaciones con mi tía y mi prima, a mi tía le hacía ilusión regalarnos un viaje a las dos a Roma y allí nos fuimos…
P: ¿Cómo fue la actitud de los italianos/as, algo que ver con los tópicos?
R: La forma de ser de los italianos es muy parecida a la que podamos tener los españoles, son muy alegres y extrovertidos, sobre los tópicos no, creo que no son del todo ciertos, son muy cercanos e intentan atenderte de la manera más educada y amable, pero tanto los hombres como las mujeres.
P: ¿Qué fue lo que más te gusto de la ciudad?
R: Es imposible decir una única cosa, Roma lo tiene todo, es preciosa, por cada rincón tienes historia, yo era bastante más pequeña y la verdad es que lo recuerdo como un viaje maravilloso.
P: ¿Pero si tuvieras que elegir algo, que elegirías?
R: La Basílica de San Pedro, el Vaticano que es lo mismo, me impresionó mucho, por su grandiosidad, todo es arte allí dentro y más cuando sabes que todo lo que en él se contiene son regalos que hacían los genios como por ejemplo lo hizo Miguel Ángel con su cúpula, para salvar su alma.
P: ¿Y qué opinas de que todas esas riquezas pertenezcan a la Iglesia, en lugar de venderlas y dar ese dinero a los necesitados, como muchas veces se les reclama?
R: Personalmente creo que es demagogia porque con el dinero no se solucionarían ni la mitad de los problemas y en lugar de poder disfrutarlo gratuitamente o por una cantidad mínima, prácticamente simbólica, se enriquecería el particular o el Estado que lo tuviera en su poder. Además es historia, y la historia está para respetarla (además de para aprender de ella y no cometer los mismos errores, aunque suene un poco tópico) y si en su día el Vaticano y su contenido fueron construidos para la Iglesia y muchas cosas donadas a la misma, creo que hay que respetar las voluntades de aquellos que así lo hicieron.
P: ¿Además de Roma, conocer algún otro lugar de Italia?
R: Concretamente en este viaje fui a visitar Ostia y Asis, y de viaje de fin de curso en Primero de Bachillerato fuimos a Italia y estuve en Venecia, Roma, Milán y Nápoles. Aunque no nos dió tiempo a saborear todos los sitios como se merecen.
P: Y, ¿con cuál te quedas?
R: Definitivamente con Roma, y luego con Venecia.
P: Volviendo a Roma, ¿si te menciono el Coliseo?
R: Es alucinante, la primera vez que estuve me emocioné, para mi el Coliseo transmite unas emociones que no se pueden describir, cuando entras y te imaginas que allí hace
más de un siglo los cristianos eran torturados y arrojados a las fieras, los gladiadores luchaban cuerpo a cuerpo con las fieras o contra otros gladiadores… y que eso era un espectáculos te quedas sin palabras.
P: ¿Y qué opinas de que haya sido elegida una de las Maravillas del Mundo Moderno?
R: Simplemente creo que se lo merece, Roma debería ser una maravilla, también me llamó la atención como está conservado después de tanto tiempo, como eran de resistentes las construcciones de los romanos…
P: ¿Qué dirías a aquellos que no han visitado Roma?
R: Que es un destino obligatorio al que hay que ir por lo menos una vez en la vida, porque es una ciudad que como he dicho antes es historia y aprendes de cada piedra que pisas, desde luego que yo volví a España enamorada de ella. Y lancé una moneda a la Fontana di Trevi por lo que no hay dos sin tres.
Más sobre el Coliseo:
Su verdadero nombre es Anfiteatro Flavio. Se piensa que la denominación por la que es más conocido deriva de una estatua cercana de dimensiones colosales dedicada al emperador Nerón. Su construcción empezó en el año 72 d.C. por orden de Vespasiano y se inauguró en el 80, bajo el mandato de Tito. Tiene 48 metros de altura, 188 metros de largo y 156 metros de ancho. Cada nivel tiene 80 arcos.
Sus asientos estaban divididos en varios niveles: el pódium, donde se sentaban los senadores y donde estaba el palco de emperador; el superior a éste, en el que se sentaban los aristócratas, y una tercera parte, subdividida a su vez en dos, una inferior para los plebeyos ricos y otra superior para los pobres. Aparte de las luchas entre gladiadores y de éstos con fieras, en el Coliseo también se representaban batallas navales.


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